Más de 240.000 personas se encuentran en una situación de soledad no deseada, según el Ayuntamiento. Una cifra que crece progresivamente y que supone un importante problema no sólo para las personas que la sufren sino también para su entorno más cercano, los familiares.

Cierto es que existen muchos tipos de soledades consecuencia de situaciones diversas, como la pérdida de trabajo, pérdida de un familiar, enfermedad… y cualquier persona, en cualquier momento de su vida, puede sentir la soledad no deseada. Un término que no sólo es difícil de nombrar, sino también de reconocer.
A diferencia de lo que se puede pensar, este tipo de soledad afecta cada vez a más a diferentes tipos de personas, no solo a las más mayores.